Teogonía titánica
«…que tanto vales cuanto tienes, y tanto tienes cuanto vales. Dos linajes solos hay en el mundo, como decía una agüela mía, que son el tener y el no tener, aunque ella al del tener se atenía; y el día de hoy, mi señor don Quijote, antes se toma el pulso al haber que al saber: un asno cubierto de oro parece mejor que un caballo enalbardado…». Camacho el rico, Basilio el pobre, Sancho con su saber proverbial habla a don Quijote en este capítulo XX —cargado de existencialismo— de Las bodas de Camacho, sobre la pobreza y la riqueza.
La importancia que se da a la riqueza, su preeminencia social que discrimina y menosprecia lo pobre, incluso extendiéndola a otros aspectos de la vida y no a lo puramente material. Recientemente se ha contrastado lo anterior en la importancia y repercusión que se le ha dado a dos noticias de origen similar pero con contextos opuestos.
Por una parte teníamos el naufragio el pasado 15 de junio de un pesquero con 750 migrantes a bordo frente a las costas griegas, en el Mar Jónico, en la llamada Fosa de Calipso, que se ha cifrado con al menos 79 muertos y cientos de desaparecidos; una de las mayores tragedias migratorias acontecidas en el Mediterráneo.
Por otra parte, la implosión del sumergible Titán cuando hacía su inmersión hacia el pecio del Titanic y en la que se han dado por fallecidas a las 5 personas que lo ocupaban.
En nuestro mundo de contrastes, acontecimientos como estos son numerosos, convivimos y conocemos las más funestas, injustas y dolorosas tragedias a la par que se dan noticias en el polo opuesto a ellas, y que muestran la disparidad y desigualdad del reparto de los recursos. Unas noticias nos hablan de la lucha por la supervivencia y otras nos informan de hechos motivados por el capricho, la excentricidad, la opulencia jactanciosa,… que no pasan de lo anecdótico y contingente.
De un lado, un pesquero anónimo, con fallecidos anónimos, en un periplo que escribe la palabra incertidumbre entre el mar y el cielo, huyendo de una realidad inhumana y desesperante para alcanzar la tierra prometida donde vivir humanamente y arriesgando lo único que les es propio, su vida. Del otro, un sumergible de nombre Titán de la empresa OceanGate, millones de inversión, con un billete solo asequible para carteras también millonarias, y que ofrece el capricho de ver el esqueleto hundido del Titanic sin ser conscientes del riesgo que asumían.
El rescate del Titán moviliza recursos de todo tipo, está bien acudir en auxilio para salvar vidas humanas, nada hay reprochable en ello, pero también nos debería hacer pensar que los naufragios en Mediterráneo, por poner el mismo ejemplo que seguimos, son hechos que se seguirán repitiendo y que debemos paliar. Emplear recursos y establecer medidas para que esta situación vaya corrigiéndose, por más difícil y compleja que sea la solución, es tan urgente como necesario. Mirar para otro lado ante situaciones similares en este tiempo que nos ha tocado vivir es una vergüenza humana que carga sobre nuestra conciencia de humanidad.
Individualmente nos vemos impotentes ante acontecimientos que atentan contra la dignidad humana, social y políticamente no se observa que tales problemas tengan visos de solución. Perder la esperanza, sentirnos incapaces, darlo todo por perdido, en ocasiones pensamos que dicha situaciones no tienen arreglo, que existe un determinismo ciego e injusto y que no es posible cambiar y mejorar, que la lotería del destino nos esparce a los humanos a capricho y todo depende donde caigamos en un reparto inicuo. Creo que la dignidad humana que crece en esa conciencia de humanidad que se va construyendo nos impele a luchar por igualar en derechos y oportunidades en todas las zonas del planeta y que es un objetivo claro sobre el que merece la pena actuar a todos los niveles.
Hesiodo en su Teogonía nos ofrece su interpretación sobre la cosmogonía y nos da a conocer el origen de la mitología griega. Los Titanes o Titánides, nacidos de Urano (Cielo) y Gea (Tierra), es la primitiva generación divina, posteriormente surgirán los Olímpicos que encabezados por Zeus se enfrentarán a los Titanes en la llamada Titanomaquia y de la que resultará victorioso, sometiendo a estos últimos.
Tal vez sea pertinente subvertir el orden y llamar Titán o Titanic al pesquero anónimo que se hundió hace unos días, y Titanes a los miles de ahogados que yacen en el fondo del Mediterráneo.
Los esfuerzos titánicos por disfrutar una vida digna, por crear un mundo asentado en los verdaderos valores humanísticos, son de aquellas personas que creen que los seres humanos tienen derecho a la igualdad en todos los sentidos. Fuera de esos valores vamos cayendo a plomo en el mundo abisal, en la falta de luz, en la creación de monstruos, en la ceguera, a vivir en el Tártaro, sometidos a la iniquidad, a las tinieblas. La implosión, el naufragio, el hundimiento,… está cada vez más cerca, aumenta la presión que soportamos manteniendo, consintiendo, justificando,… el statu quo de nuestro primer mundo sin las dosis necesarias de solidaridad, igualdad y justicia no se sostiene en los parámetros de lo humano.
Descarga este articulo
¿Hay algún artículo que quieras guardar y archivar localmente en formato PDF? Si es así, puedes hacerlo directamente desde la imagen a tu izquierda.
Cómo descargar periódicos en formato PDF online
1. Dirígete al artículo de noticias que deseas guardar
2. Haz clic en «Archivo»> «Imprimir»
3. Donde normalmente elegirías la impresora a usar, debería haber una opción que dice «Guardar como PDF»
4. Finalmente, presiona «Guardar» y elige la ubicación para guardar el archivo

