Las lágrimas del Villamarín

Andaba el fin de semana buscando tema para el artículo semanal de marras pero no encontraba motivo que me sedujese, como en otras ocasiones me veía hasta altas horas de la noche escribiendo para cumplir con el objetivo de publicarlo todos los martes. Cumplir con la exigencia de dar un enfoque personal y no manido sobre la materia que suele versar el artículo no es tarea fácil, tengo que estar convencido para poder a su vez captar la atención de los lectores; que haberlos, haylos.

 

El lunes suele ser de difícil despertar, comenzar la semana laboral y retomar el ritmo acelerado de nuestros quehaceres tras el fin de semana siempre resulta complicado. No suelo ojear las redes sociales recién despierto, no obstante, como estaba ávido de temática que llevarme a la pluma hice una excepción, quizá algún tema me serviría de inspiración para ir rumiándolo durante la mañana antes de ponerme frente a la pantalla en blanco.

Curiosamente la entrada que veo en Facebook es un vídeo publicado por la cuenta oficial del Real Betis Balompié en la sección titulada Nuestros jugadores. En ella se ve al jugador bético Héctor Bellerín deambulando taciturno por el césped de un casi vacío estadio Benito Villamarín una vez finalizado el partido. Atiende con gestos a las palabras de ánimo de algunos aficionados, se posa en el césped y se descalza, pronto acuden algunos compañeros a prestarle su apoyo, finaliza acompañado por sus padres a los que se abraza. He tenido la curiosidad de buscar la dulce música que sirve de fondo al minuto y poco de duración del video, se trata de la formidable composición Saudade del guitarrista alemán Wolfgang Netzer.

Es posible visionar el video, está en la web del club y circula por redes sociales. Pero solo conociendo las causas del por qué Bellerín ha recalado en el Betis y por qué tiene que marcharse una vez finalice la temporada, se entiende. El jugador se ha formado en la cantera del F. C. Barcelona, en 2011, con 16 años pasó a la disciplina del Arsenal F. C.; en agosto de 2021 fue cedido por este club al Betis para la presente temporada. Con su llegada al club verdiblanco se cumple un sueño de su padre, verlo jugar con el club de las trece barras. Está terminando una gran temporada para el Betis y ha contribuido con su juego a ganar la Copa del Rey, logrando unas cotas de juego y competición bastante altas que ha entusiasmado a toda la masa bética. Además de un gran equipo se ha creado un gran grupo humano.

 

Hecha esta introducción y partiendo de este ejemplo, permítanme hablar ahora de mi equipo, el Real Betis Balompié, una licencia que me tomo al más puro estilo Paco Umbral («he venido a hablar de mi libro»).

Las lágrimas y la tristeza de Bellerín son comprensibles y es un claro exponente de que ser del Betis es ante todo un sentimiento o, si se quiere, una forma de sentir, difícil de describir y de conocer su más profunda etiología, aunque hay muchos factores más notorios. Y no importa que gane o pierda más o menos partidos, que consiga títulos; para el bético la ética y la estética van de la mano y por ello antepone el manque pierda, más importante que el qué es el cómo. Una frase del futbolero Pasolini me parece muy apropiada para comprender la actitud que creo tiene el bético, no solo ante el fútbol también ante la vida, «ante este mundo de ganadores vulgares y deshonestos, de prevaricadores falsos y oportunistas, de gente importante que ocupa el poder, de todos los neuróticos del éxito, del figurar, del llegar a ser. Ante esta antropología del ganador de lejos prefiero al que pierde».

 

Para ser bético, y no morir en el intento, se debe tener una concepción peculiar de la existencia, un modo particular de desenvolverse por la vida, tener un comportamiento resiliente, un barroquismo en la capacidad de sufrimiento y de goce, una fuerte apreciación de los contrastes. La esperanza verde y la blanca pureza están presentes en sus actos, una mezcla de resignación e ilusión, de gloria y de fracaso como caras de una moneda que siempre es lanzada al aire, un «mañana será otro día», «una luz en la mañana y en la noche quejío y quiebro», porque los béticos «siempre lo ven campeón».

 

Son muchas las lágrimas de alegría y de tristeza que hacen germinar el sentimiento verdiblanco, las lágrimas de los que se fueron y de los que vienen, de los que esperan sin desesperar, de los que se ilusionan sin desfallecer, de los inasequibles al desaliento, de los que creen que «es muy fácil si lo intentas», de los del «hacia el infinito y más allá».

 

Porque un gol del Betis suena a campanas de gloria manque pierda.

Descarga este articulo

¿Hay algún artículo que quieras guardar y archivar localmente en formato PDF? Si es así, puedes hacerlo directamente desde la imagen a tu izquierda.

Cómo descargar periódicos en formato PDF online

1. Dirígete al artículo de noticias que deseas guardar

2. Haz clic en «Archivo»> «Imprimir»

3. Donde normalmente elegirías la impresora a usar, debería haber una opción que dice «Guardar como PDF»

4. Finalmente, presiona «Guardar» y elige la ubicación para guardar el archivo